Google Analytics Alternative

sábado, 29 de diciembre de 2012

A brand new year again / Un flamante año nuevo otra vez

My time machine has told me you are going to be happy next year 2013
Mi maquina del tiempo me ha dicho que vas a ser muy feliz el próximo año 2013

martes, 18 de diciembre de 2012

A dream

[This is the english version of the previous post]
(note: due to English is not my native language, it is possible that the following translation may contain some mistakes. I apologize for the inconvenience, please report any correction that you consider appropriate)

That morning, on waking, I could remember it. You should know, if you dream and you keep it in your memory, if ever, when you reemerge from the long hiatus of the night, you have the feeling that the real life is a dream and the dream is the reality, then you will no longer perceived as something threatening, the prolonged burden of necessity and certainty.
In my case, I wrote it down in a precise way: from outside the house seemed larger and more isolated. It was standing in the middle of a barren field whose sight went to the horizon and beyond. There were no mountains or seas wrapping the landscape, only a sky afire in red and purple tones that threatened to collapse. The floor was covered with weird dead leaves, fragile and translucent. I felt them creaking at every step as I walked toward the door.

Now I was alone and inside forever. Nobody waited for me in that quiet and desolate place.The walls were covered with clocks that did not work. No two were alike in size or in shape and each one was marking a different time. Aside this, there was not any furniture or device but from a vague place an ambiguous and stark melody emerged inciting delirium.
I climbed shifting ladders returning to the starting point. I crossed doors leading to corridors that opened doors to other identical. I went through dozens of rooms, but I found nothing different from the solitude of clocks stuck in time.


Then, I realized that mine was a sterile endeavour, so I decided to wait out that reality revolved to offer me an answer. I felt the groan of hinges and the walls collapse around me. Then the library came before me, extending in all directions. As far as the eye could see seemed infinite and in their bookcases probably kept an infinite knowledge as well. I chose a corridor randomly, anyone bookcase, a book between hundreds and I opened it without more criteria than the necessity. Then, I read, as one sings a psalm, the first lines: from outside the house seemed larger and more isolated...

martes, 11 de diciembre de 2012

Un sueño

Aquella mañana, al despertar, conseguí recordarlo. Ya debéis saberlo, si lo sueñas y lo mantienes
presente en tu memoria, si alguna vez, al resurgir del largo hiato de la noche, tienes la sensación de que el verdadero sueño es la vida y lo soñado lo real, entonces ya no volverás a percibir como amenaza el prolongado peso de la necesidad y la certidumbre.
En mi caso, lo anoté de una forma precisa: desde fuera la casa parecía más grande y aislada. Estaba plantada en mitad de un campo yermo cuya vista se perdía en el horizonte. No había montañas ni mares para envolver el paisaje, sólo un cielo incendiado en tonos rojizos y púrpura que amenazaba con desplomarse. El suelo estaba cubierto de una extraña hojarasca frágil y traslúcida. Sentí como crujía a cada pisada mientras caminaba decidido hacia la puerta.

Ahora estaba ya por fin y siempre dentro. Nadie me esperaba en el interior silencioso y desolado.
Las paredes estaban tapizadas de relojes que no funcionaban. No había dos iguales ni en tamaño ni en forma y cada uno marcaba una hora distinta. Aparte de eso, no había muebles ni artilugio alguno pero de un lugar impreciso surgía una melodía ambigua y descarnada que incitaba al delirio.
Subí escaleras de peldaños movedizos que retornaban al punto de partida. Crucé puertas que daban a pasillos que daban a otras puertas siempre idénticas entre sí. Atravesé decenas de salas, pero en ninguna me esperaba algo distinto a aquella soledad de relojes estancados en el tiempo.
Comprendí entonces que el mío era un empeño estéril, por lo que decidí esperar a que fuera la propia realidad la que girando en torno a mí me ofreciera una respuesta. Sentí el quejido de goznes y el desplome de paredes a mi alrededor. Entonces apareció la biblioteca ante mí, extendiéndose en todas direcciones. Hasta donde la vista podía alcanzar parecía infinita y entre sus anaqueles probablemente guardaba un saber también infinito. Elegí un pasillo al azar, una estantería cualquiera, un libro entre cientos y lo abrí sin más criterio que el de la necesidad. Leí entonces, como quien entona un salmo, las primeras líneas: desde fuera la casa parecía más grande y aislada…


(incluido en el libro de relatos Breve inventario de magia)
(included in book of short stories Breve inventario de magia, soon you can get english version)

(c) 2007-2017 Rafa Infantes